jueves, 8 de septiembre de 2011

POPULARES Y OBEDECIDAS "FAMILIAS MAFIOSAS" INFLUYEN EN LAS ESTRUCTURAS DEL PODER EN TODA CENTROAMÉRICA:

"Los carteles de Sinaloa y El Golfo son los que controlan en Honduras y los otros países de Centroamérica el paso de la droga que envían de los países sudamericanos con destino a EUA. Las estructuras de la droga de Sinaloa y el Golfo operan en Honduras confabulados con organizaciones criminales como la de los carteles del Atlántico, Copán, Santa Bárbara y el Centro, compuestos por más de 20 familias y miembros de Maras residentes en la ruta del narcotráfico en Honduras".
DETENCIÓN DE "EL DIEGO"

1 comentario:

José Repiso dijo...

HAY RECURSOS TOTALMENTE LEGÍTIMOS Y TOTALMENTE ÉTICOS DE AUTODEFENSA:
Mientras el mundo ha sido mundo deben existir, como autodefensa, unos últimos recursos para esos que, en extremo corrupto, no le es válido nada: NI LA RAZÓN, NI LA ÉTICA, NI NADA.


SOBRE EL ELOGIO DEL INSULTO
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Una niña, por ejemplo, ha sido violada durante toda su vida por su padre y éste le dice que no le ha hecho nada y aún sigue violándola; pues, ahí, ella OBLIGATORIAMENTE - si es ética, respetándose a sí misma- ha de insultarlo de una u otra forma; a continuación diré las formas que hay:

Claramente el insulto peor siempre ha sido el desprecio; pues los términos "insulto" y "desprecio" significativamente conllevan lo mismo y, si son lo mismo, en evidencia efectúan lo mismo o hacen lo mismo pero, el insulto, es más explícito o más honesto al evitar rodeos o hipocresía.

Ahora bien, como todo, está el desprecio o insulto gratuito -injustificable- y el racional -justificado ya racionalmente- que corresponde a hechos demostrables.

Es decir, siempre existirá que a un asesino se le diga asesino, y a un mentiroso se le diga mentiroso, y a algo bestial se le diga algo bestial y a un bestia se le diga bestia. Pues eso son desprecios, son insultos.
Ningún ser humano en toda la historia ha sido ajeno a ellos, pero unos no los han necesitado por contar con muchas protecciones o defensas y, sin embargo, otros lo han necesitado -en defensa de su integridad ética- correctamente.

O sea, que un judío ante los nazis no puede recurrir a la razón -que no sirve en este caso- o científicamente no puede recurrir a nada que no sea el desprecio, se mire por donde se mire. Pero... ¡evidentemente tendrá que recurrir a algo!, por no quedarse pasivo y desamparando él mismo a su propia dignidad.