Jamás ha habido más rollo cínico y miserable de tantos intelectuales (totalmente falsos: ninguno se atiene a alguna regla de la razón, ninguno reconoce nada), ayundando a ocultar y a promover la injusticia con sus impuestas sinrazones.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario