HACER BIEN o SER UN BIENNACIDO es solo el RECHAZAR ÉSE SOBREPROTEGIDO ENTRETENIMIENTO en dar siempre espacios sociales a lo que no es aportación racional, ética o referencia de la mismísima Naturaleza.
Todo ser vivo DA una "valoración" a las cosas (por ejemplo: un gato da a un perro "un valor de confianza" distinto al que da a un conejo - el ser humano, por indiferencia, puede darlo supuestamente nulo o mínimo pero, aun así, lo da -). Por lo tanto, "valorar" es su condición inevitable y, con ella, si quiere mejorar, habrá de valorar la información que recibe y, a su vez, dignificarla -y a quien, con un esfuerzo de coherencia, la ha ofrecido-. Eso es lo esencial que debe "aprender" un ser humano porque... demuestre valores.
¿Dicen? ¿Qué saben ya de la decencia
de un RESISTIR?, de ese colmar de beso
el corazón, sin más, sin elocuencia,
sin traicionar a la ternura, ¡eso!
¿Qué saben de una cosa con conciencia?,
¡sí!, del valor que lleva el sueño impreso;
el seguir digo que lo anima el hueso.
¿Saber? ¿Qué saben ya de mi decencia
mientras se mueren a mazazo lento
mis rosas de la sangre sin clemencia?,
¡todo hacia un miserable enterramiento!
¡Cierto!, ¿qué con tramposa vehemencia,
maldita que malhiere el sentimiento,
forjan para llamarlo... inteligencia?